Y la envidia, ¿qué decir de la envidia? ¿Existe alguien en este mundo que no sea envidioso? Imposible. Si desde que somos unos bebés ya queremos el juguete del otro. Y si podemos se lo quitamos. Y si llora, no sentimos nada. Tan pequeños y ya se nos ve venir. Somos un asco, es que es así, no lo podemos negar. Nadie se salva. ¿O acaso te crees diferente?
A ver, analicemos:
TÚ piensas que PEPE es un tío despreciable; no soportas su forma de ser, su actitud, la forma en que habla, la forma en que trata a los demás, la forma en que mira a los demás, como trata a su mujer, la relación que tiene con sus hijos, y veinte mil cosas más que no compartes en absoluto y que te parecen deplorables.
Y todo ello se lo cuentas a PACO. Y PACO aprovecha y te cuenta sobre LUIS. Y en cuestión de minutos lo pone a parir. Tal como TÚ has hecho antes con PEPE.
Más tarde, PACO llama por teléfono a PEPE y le cuenta todo lo que TÚ le has contado. Entonces PEPE empieza a escupir "lindeces" sobre ti, las cuales son aprobadas una tras otra por PACO, hasta el punto de acabar "despellejándote" entre los dos.
Al siguiente día te encuentras a LUIS, que de buenas a primeras te cuenta lo perro que es PEPE, con lo cual TÚ coincides y no dudas en declararle a LUIS. A raiz de esto, crees oportuno decirle a LUIS lo que PACO piensa de él.
Poco después LUIS coincide en un bar con PEPE y, aunque no lo traga, no puede evitar hablar de lo que TÚ le dijiste que PACO piensa de él. PEPE, que no te soporta, se indigna y te llama chivato delante de LUIS a la vez que defiende a PACO.
Y así hasta perder la cuenta...
¿Quién es el malo de la película? Tu no ¿verdad? Seguro que es Paco. Aunque si le preguntamos a Paco, más bien el malo sería Luis, ¿no? ¿O Pepe? ¿O Juan? ¿O Antonio? ¿o todos? ¿O ninguno?
Pues según para quién (la teoría del camino). Con lo cual volvemos al principio. Que nadie es bueno. "Camino palante y quita de enmedio que molestas".
Lo que yo digo, que no me fio de nadie. Si no tienes, quieres tener y odias al que tiene. Y si tienes, te importa un bledo el que no tiene. Y si ponemos al que tiene en el lugar del que no tiene y al revés. ¿Piensas que algo cambia? Pues no; todo sigue igual. ¿Por qué? Sencillamente porque nunca actuamos pensando en los demás. Sólo actuamos en consecuencia a nuestra situación; según lo que nos toque. Los de arriba no son forzosamente más malos que los de abajo; ni al revés. Todo depende de lo que te toque.
Y eso es lo que hay. Lo que siempre ha habido y lo que siempre habrá. Porque no tenemos solución; está claro. Vamos de culo. Cada vez más claro. Cada vez más extremo. O "parriba" o "pabajo"; ya no hay "enmedio". O ganas, o pierdes. O subes o bajas. O tienes o no tienes. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. Así hasta que no haya tercer mundo. Simplemente habrá UN MUNDO, uno sólo, y la mano de obra (o esclava) para mantenerlo. Y los de abajo odiarán a los de arriba. Y los de arriba ignorarán a los de abajo. Y los primeros nacidos de arriba no entenderán porqué son odiados por los de abajo. Y con el tiempo, los nacidos abajo aceptarán su sitio y ni siquiera imaginarán que hubo un tiempo en que no fue así. Y cuando no haya más, todos empezarán a comerse entre ellos; los de arriba a los de abajo; los de abajo a los de arriba; los de arriba entre ellos y los de abajo también. Y al final no quedará nada. Bueno, eso espero, porque si queda algo, o mejor dicho, si queda alguien, todo volverá a comenzar. De nuevo en el bucle que es la vida. El mismo sinsentido. El mismo que tengo yo al escribir esto. Porque no tiene sentido ¿verdad? ¿O sí? Quién sabe. Y, a fin de cuentas, que más da. A quién le importa el futuro, si sabe que no estará allí para verlo.





